lunes, 9 de enero de 2012

Irremediablemente



Fumo, bebo, camino y duermo.
Entre cigarrillo y cigarrillo me acuerdo de ti.
No estás presente en mis sueños porque no sueño. Sin embargo fumo y me acuerdo de ti.
El limón que ahora flota en mi copa me recuerda a aquella vez en que…, y este último cigarrillo a aquella otra en la que…, así que entre cigarrillo y cigarrillo me acuerdo de ti pero también me acuerdo de ti mientras fumo, mientras bebo, mientras camino o mientras duermo. No sueño pero me acuerdo de ti mientras duermo. Tal vez porque en realidad no duermo.
Un charco de agua sucia se desliza muy lento por la pendiente de la calle. Termina en algún desagüe de la plaza. Es agua sucia y a nadie le interesa. Tiene color gris.
El color gris me recuerda a ti. También me recuerda a ti el color azul y el amarillo, el verde y el negro. Cualquier color me recuerda a ti.
Los charcos de agua también me recuerdan a ti. Y caminar por las aceras levanta todos mis recuerdos.
Todo lo que veo eres tú o has sido tú o serás tú en poco tiempo. Todo lo que veo me recuerda a ti y todo lo que bebo eres tú y lo que fumo y lo que duermo son tú también.
Alguien se ha sentado en la mesa del Café y ha pedido algo al camarero. Ese alguien espera hojeando las páginas de un periódico.
Los periódicos me recuerdan a ti y los camareros me recuerdan a aquella misma vez en que…, y también las cafeterías, las mesas, los cubiertos, cualquier detalle de la decoración que me rodea.
Los desconocidos me recuerdan a ti. Todos mis pasos son tú y todo mi tabaco eres tú y también eres tú todo lo que bebo y duermo. Todo es un recuerdo de ti y tú estás en todo lo que recuerdo. La única forma de no acordarme de ti sería que estuvieses precisamente aquí conmigo (generando, cómo no, algún nuevo recuerdo del que me acordaría cuando ya no estuvieses presente).
Mientras tanto fumo, duermo, bebo, camino y me acuerdo de ti.
Es algo irremediable.




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